El pasado verano, por sorpresa y de forma rápida, Paulinho dejaba el FC Barcelona para enrolarse en las filas del Guangzhou Evergrande, o mejor dicho para regresar a esta escuadra. Y dejaba, o dejará más bien cuando en enero sea recomprado, 10 M€ de plusvalía en el cuadro culé.

Esto, unido a sus 9 goles en 50 partidos de la temporada pasada, ha provocado que sea sin duda alguna una de las operaciones más rentables del club azulgrana en los últimos años. De manera que el brasileño es un jugador al que echa mucho de menos Ernesto Valverde.

Y sobre todo viendo el gran rendimiento que ha ofrecido hasta la fecha en China, en una Superliga que conoce perfectamente y le viene como anillo al dedo. Y es que ha anotado 11 goles y ha dado 6 asistencias en 15 partidos, en nada menos que 1350 minutos, con lo que sale a un gol cada 123 minutos.

Es cierto que está militando en un campeonato menor, y que sin duda alguna sus números bajarían en otra liga de mayor nivel. Pero esos goles le habrían venido muy bien a los azulgranas, sobre todo mirando el pobre rendimiento que está ofreciendo Arturo Vidal…