Hace una semana, el Real Madrid tumbaba en la competición doméstica al PSG en una acción que demostró que la capacidad ganadora y el bloque de los blancos estaba por encima de la gran cantidad de millones que se había dejado el conjunto parisino para superar su bloqueo en la UEFA Champions League, donde con Al-Khelaifi como presidente nunca han superado los cuartos de final, cayendo en esta ocasión en octavos.

En el día de ayer, con otro español como verdugo, el Sevilla representó lo mismo sobre el escenario de Old Trafford, eliminado al Manchester United, equipo cuyo gasto en el mercado ha sido más del doble que el cuadro hispalense, en una nueva muestra de que no es tan importante la cantidad de dinero que se gasta sino cómo se hace, que las figuras por sí solas no marcan una diferencia si estas no tienen un nexo común y entre sí ofrecen fracturas en su relación. Es un hecho que los triunfos de los equipos siempre vienen marcados por grandes jugadores, pero el bloque ha demostrado tener un papel más fundamental a la hora de la consecución de éxitos.

La inversión no determina el éxito

El traspaso de Cristiano Ronaldo al Real Madrid rompió una barrera en verano de 2009. El equipo de la capital de España rompía una marca con el traspaso del astro portugués que militaba en las filas del Manchester United, alcanzado una cifra de 94 M€ para vestirle de corto en el Santiago Bernabéu. Sin embargo, el comienzo no fue difícil y aunque los años han deparado un éxito el luso con la elástica blanca, en su primera temporada no conquistó ningún título. El equipo cayó en octavos de Champions, perdió con el Alcorcón en Copa del Rey y quedó detrás el FC Barcelona en Liga. Un absoluto batacazo que acompañó la figura de Kaká, tras pago de 65 M€ al AC Milan y que dejó reflejado el estelar pase del brasileño en uno estrellado.

También ocurrió con Neymar en el año de su traspaso al FC Barcelona. En el mercado estival de 2013, los azulgrana firmaban al ’10’ de Brasil por un precio final que aún se desconoce y que superó con creces los 100 M€. ¿El resultado? Los culés cayeron en la final con el Real Madrid, no superaron los cuartos de Champions y perdieron la Liga frente al Atlético de Madrid. El brasileño repetirá obra con el PSG tras un pago de 222 M€ donde solo obtendrá reconocimiento doméstico, lejos de la exigencia que reflejaba su coste.

Además de estos casos, el AC Milan podría representar uno de los más llamativos en la presente temporada, habiendo invertido más de 200 M€ para fortalecer su plantilla con el objetivo de regresar a la máxima competición de Europa con fichajes como el de Leonardo Bonucci (42 M€) o André Silva (38 M€), donde solo alcanzar a ocupar en este momento la 6ª plaza de la Serie A, aún a 6 puntos de diferencia del objetivo. Su máxima ambición esta temporada, con su presencia en Europa League, podría quedar decidida mañana con una posible eliminación ante el Arsenal que ganó en el encuentro de ida en San Siro por 0-2, aunque estos tendrían la posibilidad de hacer con un título en la final de la TIM Cup.