El fútbol chino se ha convertido en uno de los destinos de moda durante los últimos años. Así, cada vez son más los jugadores de primer nivel que deciden abandonar Europa o Sudamérica para dejarse seducir por la posibilidad de disputar el emergente campeonato del gigante asiático. De este modo, cada vez resulta más habitual el ver como varios de los fichajes más caros se realizan por parte de clubes chinos.

El dinero es, sin duda, uno de los principales argumentos para convencer tanto a los clubes como a los propios futbolistas que con un cambio de aires con destino a la Super League ven disparados sus salarios. Entre los últimos ejemplos encontramos los de Carlos Tévez (ahora jugador mejor pagado del mundo) u Oscar, por el que se han pagado 60 M€. Los jugadores de nuestra Liga tampoco han pasado desapercibidos, y tras intentar el fichaje de Cristiano Ronaldo, uno de los que puede hacer las maletas el próximo verano es el portugués del Real Madrid, Pepe.

El luso, previsiblemente desembarcará en las filas de Hebei Fortune, conjunto que ya cuenta en sus filas con otros viejos conocidos de nuestro continente como Ezequiel Lavezzi o Gervinho. Otro es el chileno Manuel Pellegrini, ex entrenador de Real Madrid o Manchester City que busca mejorar su plantilla con nuevas estrellas. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Y si no, que se lo pregunten al agente Marco Kirdemir. En contacto con Fichajes.com, el conocido representante alerta de una complicada situación que está viviendo raíz de un jugador que llevó a este conjunto.

Ersan Gülüm, un fichaje de 7 M€

Fundado como Hebei Yilinshanzhuang en un cercano 2010, la llegada de China Fortune Land Development se hizo con el control de la entidad ubicada en Qinhuangdao (provincia de Hebei) para pasar a llamarse Hebei China Fortune y ascender a la máxima categoría del fútbol chino. Uno de sus primeros y rutilantes fichajes fue el de Gervinho en enero de 2016 desde la Roma a cambio de 18 M€. Apenas unos días más tarde hacía lo propio con Ersan Gülüm desde el Besiktas.

Ahora, un año después de este fichaje, Marco Kirdemir, el agente turco que reside en el país otomano y encargado de la operación, se siente estafado en lo que a las comisiones de la operación se refiere. De hecho, el agente ha puesto en manos del conocido abogado especialista en derecho deportivo Juan de Dios Crespo la situación. En contacto con nosotros, nos relata que «Yo voy a China y estos dos agentes saben que yo trabajo con jugadores en Turquía y ellos buscaban jugadores de allí. Yo hablo de Ersan Gülüm porque al nacer en Australia y ser asiático no ocupa plaza de extranjero. Tras esto hablo con el jugador y le pregunto que si tiene agente. Me responde que no, pero que si hago algo tengo que dar el 50% a su padre».

«Le comento que no hay ningún problema y hablo con su padre para comentarle que necesito una autorización de su hijo para que yo pueda hablar con el club y presentarle una oferta. Los agentes (Zhang de Fa y Wen Jiaquing) me dicen que sus nombres también deben ser incluidos en la autorización, y así se hace. A partir de ahí yo comienzo a recibir las ofertas, la primera el mes de octubre», concluye.

Sin embargo, justo antes del firmarse el fichaje llegan los problemas, ya que «Ellos piensan: Vamos a saltar a Marco, le damos algo a su padre y nos quedamos todo el dinero», según nos relata Kirdemir. Y es que, «El padre del jugador, que es muy listo, dice “oye, que yo quiero todo para mí” porque ve que hay mucho dinero. Dice “voy a apartar a Marco”. Evidentemente, la mitad de ese dinero me pertenece a mí», añade.

Una comisión de 3,6 M€

A la hora de hablar de los detalles de la operación, el conocido agente espeta que «Finalmente el jugador firma por 4 temporadas y cobra 4 M€ en cada una. Total 16 M€. El Besiktas ingresa 7 M€. En un principio el jugador tenía una ficha de 4,4 M€, pero el Besiktas dijo que no lo quería vender. Entonces le dijimos: Quédate 400.000 euros de lo que cobra el jugador cada una de las temporadas y súmalo a los 5,3 M€ que paga el Hebei. De este modo finalmente fueron 6,9 M€. Ya así es como se cierra el fichaje». En cuando a la comisión se refiere: «Los chinos cobraron 1,8 M€ y el padre del jugador 1,8 M€. Mucho dinero. Normalmente se cobra un 10%, pero ellos pusieron más. Yo no cobré nada», reconoce.

Además, Marco Kirdemir no duda en señalar que «Alguien del club (Besiktas) propuso al padre de Ersan Gülüm a un agente turco que reside en Alemania para que fuera éste el que cobrara el dinero. Se trata de Ertan Göksu. De estos 1,8 M€, 200.000 euros fueron para este agente. Luego, él repartió este dinero con alguien de dentro del club».

Cuando intentó pedir explicaciones a los dos agentes chinos junto a los que había realizado la operación, «Me dicen que el último día se metió otro agente, pero es porque incluyeron a un colaborador chino. Pero el Hebei no quiere darme el nombre». Y es que «A mí me han dicho que ellos lo hacen así: Están hasta el último día y luego meten a otro. Así engañan a los agentes europeos», reconoce nuestro protagonista.

El cuadro turco al que desde hace unas semanas regresó el jugador también está en el centro de la mirada del Marco Kirdemir: «Es un escándalo. Cuando se descubra todo esto al Besiktas también lo van a investigar la Federación turca (…) Va a haber muchas irregularidades que van a salir. Es un escándalo internacional. Es importante que se conozcan las irregularidades del Besiktas. Ya basta. También es importante saber qué sucede con los chinos, para que los agentes europeos abran los ojos y no nos engañen más». Por último, el agente lanza un aviso a navegantes al espetar que «Estos mismos agentes han hecho lo mismo a un uruguayo y a otro inglés. Yo no soy la primera víctima. China no es ningún paraíso».