Un torneo de ensueño. Seguro que Victor James Osimhen recuerda durante mucho tiempo el pasado Mundial sub’17. Además de vencer con Nigeria en la final a Mali (2-0), se convertía en el primer jugador de la historia en anotar más 9 goles en el torneo. Con 10 dianas en 7 encuentros (más 2 asistencias), fue el Bota de Oro y el Balón de Plata del torneo. Ya cuenta con pretendientes de la talla de Real Madrid, Arsenal, Chelsea, PSG, Manchester City, Bayern Múnich, Tottenham, Werder Bremen, Wolfsburgo y Hamburgo; tal y como han informado diferentes medios.

Este goleador de la Ultimate Strikers Academy explicaba recientemente quién era su ídolo: «Didier Drogba es mi modelo a seguir, el jugador y el tipo de persona que me gustaría ser. Me gusta su estilo de juego y su capacidad para marcar goles importantes. Es una leyenda». Mientras tanto, su compatriota Kelechi Nwakali fue escogido Balón de Oro de la competición, y ya tiene a Chelsea y Manchester City tras sus pasos.

Algo similar ha sucedido con los jóvenes talentos de Mali, finalistas de la competición pero que desarrollaron un gran fútbol durante todo el torneo. Hace unos días se conocía que Real Madrid y FC Barcelona seguían los pasos de Sidiki Maiga (16 años), joven jugador del Real Bamako, pero no ha sido la única perla con pretendientes. Sus compañeros Aly Malle (17 años, atacante), Sekou Koita (15, centrocampista ofensivo) y Abdoul Dante (17, defensa central) también han sumado pretendientes de nivel. Por ejemplo, el primero de ellos ha sido relacionado nada menos que a PSG y Manchester City.

De manera que se anuncia una interesante batalla por todas estas jóvenes promesas durante los próximos meses. Brillar en este torneo no siempre suele ser sinónimo de un éxito posterior, como bien pudimos ver con Anderson (ex del Manchester United) en 2005. Aunque otros como Cesc Fàbregas (2003) o Toni Kroos (2007) si terminaron triunfando.