Lejos de suponer un grave problema, la sanción de dos ediciones del mercado sin poder fichar que la FIFA ha impuesto al Chelsea se ha convertido en una excelente ocasión para fomentar la irrupción de nuevos talentos en la primera plantilla. En lo que llevamos de curso, Frank Lampard ha entregado galones a Reece James (19 años), Fikayo Tomori (21), Mason Mount (20) o Tammy Abraham (22), futbolistas que han aportado calidad y descaro y que han insuflado aire fresco en una escuadra que empezaba a dar síntomas de agotamiento.

Su rendimiento ha alcanzado tales cuotas de brillantez que, tal y como cuenta The Telegraph, no sería en absoluto extraño que la directiva aprovechase el mercado de invierno para dar salida a al menos dos jugadores que han visto como su protagonismo decrecía considerablemente a raíz de la irrupción de estos jóvenes valores: el español Pedro Rodríguez (32 años) y el galo Olivier Giroud (33).

Asimismo, esta explosión de talento también podría llevarse por delante a Marcos Alonso. El futbolista, que ya había sido rebasado por Emerson Palmieri, constató anoche que el citado James puede relegarle a un papel aún más secundario. Y es que, para poder encajar al joven lateral derecho, Lampard no dudó en retirarle del campo y situar como carrilero zurdo a César Azpilicueta. «Reece puede entregar pases con gran calidad. Él es poderoso y se suma al ataque. Sabe que tenemos a Azpi allí, que es nuestro capitán, pero él sabe que podemos cambiar las cosas. Si Reece hace eso, y puede hacerlo, será un gran jugador para este club», reconoció el preparador al término de un choque en el que James se convirtió en el jugador más joven del Chelsea en marcar en Champions League.

Lógicamente, si constata que de repente pasa a ser el tercer lateral zurdo de la plantilla, parece claro que Alonso se planteará un cambio de aires. En enero, resulta complicado cree que los blues vayan a abrirle la puerta, pero en verano es factible que si la situación se perpetúa, el español pueda hacer las maletas.