Christian Eriksen ha recogido el guante. Tras constatar que uno de los grandes clubes del continente, el Real Madrid, desea hacerse con sus servicios, el futbolista ha admitido sin tapujos que estaría encantado de poder incorporarse a la disciplina del combinado blanco. «No hay muchos objetivos que el Tottenham no pueda cumplir. Si me tengo que ir, espero que sea un paso adelante. Pero se requiere que el Real Madrid llame al Tottenham y diga que quieren a Christian. Y aún no lo han hecho, que yo sepa», aseveró.

El centrocampista realizó estas declaraciones durante una rueda de prensa en la que también dejó claro que siente preparado para iniciar una nueva aventura lejos del Tottenham. «Siento que estoy en un lugar en mi carrera donde podría querer probar algo nuevo. Tengo el más salvaje y profundo respeto por todo lo que ha sucedido en Tottenham, y tampoco será negativo quedarme. Pero también digo que me gustaría probar algo nuevo», explicó.

Eso sí, el jugador reconoció que las negociaciones podrían dilatarse en el tiempo y no dar sus frutos hasta dentro de algunas semanas. «Espero que todo se aclare durante el verano. Ése es el plan. En el fútbol no sabes cuándo puede suceder el cambio. Puede suceder en cualquier momento. Todo el mundo quiere que suceda lo antes posible, pero en el fútbol lleva su tiempo. Depende de Daniel Levy. Y otro club tiene que querer...», explicó.

Estas manifestaciones llegan apenas unas horas después de conocer que, pese al deseo de Zinedine Zidane de reclutar a Paul Pogba (Manchester United), la directiva merengue prefiere invertir su dinero en la contratación del nórdico.