La Premier League es la competición más rica del mundo, en la que se dan cita varios de los mejores futbolistas del planeta. Por eso cuando uno triunfa en ella, esté en el equipo que esté, alcanza automáticamente dimensión mundial. Aunque no todos pueden tener continuidad, como hemos visto recientemente con Michu (29 años).

El asturiano, que se desvinculaba recientemente del Swansea, brilló en el curso 2012-2013 al anotar 22 goles en 43 duelos con el club galés tras haberlo hecho previamente en el Rayo Vallecano. Al año siguiente su rendimiento decayó considerablemente, y el curso pasado en el Nápoles no pudo mejorarlo. Ahora tratará de ser aquella estrella que brilló en Inglaterra y a quien se disputaban en media Europa.

Pero su caso no es el único. Roque Santa Cruz pasó por algo similar en su primera campaña con el Blackburn Rovers (37 partidos, 19 goles). Después fracasaría en el Manchester City, si bien acabaría reponiéndose para rendir a un buen nivel durante su primera etapa en el Málaga, club al que llegó de nuevo en verano.

El paraguayo es uno de los ejemplos a los que Sky Sports nombraba en un reciente artículo tras hacerse eco de la situación del español. Otros que pasaron por lo mismo fueron el egipcio Amr Zaky (que brilló en el Wigan Athletic), Mickey Evans (Southampton en la década de los 90), Michael Johnson (las lesiones truncaron su prometedora carrera en el Manchester City) o Collins John (holandés que ahora tiene 30 años y que despuntó en el Fulham en el curso 2005-2006).