El pasado domingo, un ojeador del Chelsea se personó en las gradas del Luigi Ferraris para presenciar el encuentro que enfrentaba al titular del campo, la Sampdoria, con uno de los conjuntos de moda de la Serie A, el Nápoles.

Para la mayoría de los medios transalpinos, el objetivo del espía londinense no era otro que ampliar los ya excelentes informes que manejan sobre Edinson Cavani, ariete charrúa que este curso sigue dando muestras de un sensacional olfato goleador (ver artículo).

Sin embargo, la web CalcioMercato.com asegura que el verdadero propósito del representante de los blues era tomar nota del rendimiento ofrecido por tres jóvenes promesas de la Samp, los centrocampistas Pedro Obiang (20 años) y Roberto Soriano (21) y el extremo zurdo Nenad Krsticic (22).

Los tres partieron como titulares en el encuentro y aunque no pudieron evitar la derrota de su equipo, sí que cuajaron un partido aceptable que les permitió mantener su espacio en la agenda de uno de los clubes más poderosos del continente.