El choque de la Taça de Portugal que el pasado 6 de febrero midió a los dos grandes conjuntos de la capital lisboeta, Benfica y Sporting de Portugal, se convirtió en un marco idóneo para que, tal y como cuenta O Jogo, los ojeadores del Chelsea pudiesen examinar a tres futbolistas que resultan de su completo agrado.

Los espías londinenses siguieron con especial atención las evoluciones del que es, sin duda, gran talento del cuadro encarnado y nueva esperanza del fútbol luso, el mediapunta Joao Félix (19 años). Aunque esta vez no logró ver puerta como en partidos precedentes, el prometedor futbolista firmó un partido más que notable y contribuyó en gran medida a la victoria de los suyos (2-1).

También rayó a gran altura en ese choque su compañero Rúben Dias. El zaguero, de apenas 21 años, ascendió el pasado curso a la primera plantilla y ya se ha asentado como uno de los centrales más completos y solventes del torneo. No es raro, por tanto, que Maurizio Sarri le considere idóneo para reforzar su parcela defensiva de cara al curso que viene.

Finalmente, los representantes londinenses también tomaron buena nota de la actuación del verdiblanco Bruno Fernandes. El centrocampista, de 24 años, fue el autor del único tanto de los suyos y evidenció que, tras su aventura en el fútbol italiano (militó en Novara, Udinese y Sampdoria), ha regresado a su país convertido en un jugador más competitivo y determinante.