James Rodríguez es, sin lugar a dudas, uno de los grandes objetivos del Manchester United para el curso que viene. Así lo certifica el hecho de que varios ojeadores del club se hayan desplazado últimamente hasta tierras lusas para intensificar su vigilancia sobre el atacante colombiano.

En esta ocasión, la presencia de los espías ingleses en los partidos del Oporto responde a, según relata el Daily Mail, la necesidad de comprobar si el jugador se ha recuperado completamente de una lesión que le mantuvo en el dique seco durante algo más de un mes.

De momento, el futbolista no ha disputado ningún choque completo, ya que el cuerpo técnico de la entidad lusa no quiere forzarle y confía en que el extremo vaya recuperando la forma poco a poco para así poder acabar la presente campaña a pleno rendimiento.

Disipadas las dudas sobre el estado del jugador, los diablos rojos aún deberán buscar la forma de gestionar económicamente su fichaje. Rodríguez está vinculado al conjunto portuense hasta junio de 2016 y su cláusula de rescisión se sitúa en torno a los 40 M€, una cifra que el United ha pensado abaratar ofreciendo algún futbolista que pueda resultar interesante para el técnico Vitor Pereira. Al tiempo.