El Everton viene de un verano de notables cambios, comenzando por su banquillo, ya que la temporada pasada fue mala en líneas generales y le costó el puesto a Roberto Martínez. La dirección de esta escuadra del Merseyside confió en Ronald Koeman para liderar la nave, mejorar el juego y sobre todo los resultados del equipo. Pero no ha sido un comienzo sencillo al perder a John Stones, quien puso rumbo al Manchester City a cambio de 55,6 M€.

A los pocos días los toffees le encontraban recambio en la figura de Ashley Williams, capitán de Gales y hasta entonces del Swansea, un central sólido y regular que ha cambiado de club por 14 M€ y que es un recambio sin duda de garantías para Stones. Pero no es el único central que espera Ronald Koeman porque también ha pretendido a Lamine Koné y ha sonado Aymen Abdennour, del Valencia, como alternativa.

Paralelamente, a Goodison Park ha llegado Yannick Bolasie desde el Crystal Palace en estos compases finales del mercado, a cambio de 32 M€ para mejorar su ataque. Y siguen además a Rachid Ghezzal, del Olympique de Lyon. Además han estado pendientes del futuro de Romelu Lukaku, pretendido por el Chelsea, pero que finalmente no cambiará de aires.

Además el Everton es una de las escuadras que ha aparecido como posible destino de Joe Hart cuando abandone el Manchester City como está previsto. De hecho, viendo cómo están ocupadas las porterías de la Premier League, podríamos decir que sería la opción más atractiva para el titular de los pross si decide seguir.