La vida sin Lionel Messi es dura. Lo experimentará el FC Barcelona en un tiempo, y ya lo puede decir Pep Guardiola desde hace 7 años. Porque desde mayo de 2011 no sabe lo que es pisar una final de la Champions League, y mucho menos ganarla, después de lograr 2 títulos en sus 3 primeros años en los banquillos.

Eso sí, el entrenador español no ha dejado de ganar. Lo hizo en su último año como azulgrana, pese a caer en semifinales del torneo europeo ante el Chelsea, y siguió por la misma senda en el Bayern Múnich. Ahora con el Manchester City va camino de la segunda Premier League consecutiva, y una especial por ser tan disputada y por ser capaz de reeditar un título que el campeón no lograba conservar en las últimas temporadas.

Pero Europa se le resiste, y da igual cómo y quién sea su rival. En Alemania cayó 3 veces seguidas en semifinales y siempre ante rivales de la Liga (Real Madrid, FC Barcelona y Atlético de Madrid), con los partidos de vuelta en casa tras derrotas en los encuentros de ida. Igual que este año ante el Tottenham, de nuevo cayendo en el primer envite. Lo que le sucedió con Liverpool y Mónaco, sus anteriores experiencias europeas desde que llegara a los citizens.

En Inglaterra ni siquiera ha llegado a la penúltima ronda, porque ha sido derribado en octavos y cuartos de final en las dos últimas campañas. ¿Qué le sucede? Un mal encuentro fuera de casa, errores defensivos inexplicables, el buen hacer de un rival que sabe esperar su oportunidad… Muchos patrones se repiten en sus encuentros, pero el caso es que con plantillas de mucho nivel y dinero suma ya 7 fiascos consecutivos en Europa.

El Inter de Milán de José Mourinho señaló en 2010 un camino que han recorrido muchos de sus rivales. ¿Logrará romper la maldición? Seguro que para lograrlo el Manchester City volverá a animar de nuevo el mercado con algún fichaje sonado…