«Estará en el Madrid mientras le quieran». Ayer mismo, Jonathan Barnett, representante de Gareth Bale, dejaba totalmente claro que su cliente no tiene intención alguna de abandonar la disciplina del Real Madrid y que ni siquiera el regreso de Zinedine Zidane, técnico con el que mantenía una relación más bien tirante, ha logrado variar su postura.

A día de hoy, y pese a que los rumores sobre su posible adiós al combinado de Chamartín continúan sucediéndose, parece claro que el futuro del galés sigue pasando por el Santiago Bernabéu De hecho, cada vez que algún club se ha acercado a preguntar por su situación, el futbolista ha rechazado su propuesta.

Entre esos conjuntos que han valorado, sin éxito alguno, su contratación figura el Tottenham. Según cuenta el diario As, su presidente, Daniel Levy, pretendía aprovechar el interés del cuadro blanco en Christian Eriksen para supeditar su marcha al regreso de Bale. Ya que en estos momentos no puede hacerse cargo del elevado salario del atacante, el mandatario llegó a valorar la idea de una cesión por un año en la que los madridistas asumiesen gran parte del sueldo.

La propuesta era tan descabellada que, según la misma fuente, ni siquiera terminó llegando a oídos de un club de Concha Espina que, lógicamente, la habría rechazado sin pestañear. Además, Bale también tiene claro que después de militar en un club de la talla del Real Madrid no tiene ya sentido regresar al Tottenham.