Aunque el final de curso aún puede deparar el segundo título de la temporada (juega la final de la FA Cup, frente al Chelsea), Kenny Dalglish dedica una importante cantidad de su tiempo a la planificación del curso que viene.

El preparador del Liverpool quiere dar un considerable impulso a su plantilla y por eso se toma la molestia de viajar por varios países europeos para espiar personalmente a los numerosos futbolistas que figuran en su agenda.

Un vistazo a las informaciones que publican los diversos medios europeos arroja que el técnico de los reds ha observado últimamente a los centrocampistas franceses Moussa Sissoko (22 años) y Etienne Capoué (23, ambos del Toulouse), al ariete holandés Luuk de Jong (21, FC Twente) y al atacante galo Olivier Giroud (25, Montpellier).

Con los dos primeros, Dalglish pretende mejorar el balance defensivo de su medular, mientras que los segundos contribuirían a mejorar la capacidad anotadora de un club que este curso ha pagado su falta de puntería (suman 23 y 20 tantos en Eredivisie y Ligue 1, respectivamente).