Se cumplen por estas fechas dos años desde que Claudio Bravo dejara el FC Barcelona por el Manchester City, lo que propició la llegada de Jasper Cillessen. Se embarcó en el proyecto de Pep Guardiola porque en el cuadro culé Luis Enrique había decidido dar más protagonismo a Marc-André Ter Stegen y darle la titularidad tras dos años de alternancia.

El ex de la Real Sociedad encontró en Inglaterra minutos en un primer momento, pero sus errores lo condenaron al banquillo y propiciaron el desembarco de Ederson el pasado verano en el Etihad Stadium. De hecho en la temporada pasada apenas participó en 13 encuentros y para colmo se quedó sin Mundial.

Tras ganar las dos anteriores ediciones de la Copa América, Chile no obtuvo el billete para Rusi, y Bravo fue uno de los jugadores damnificados de algún modo por ese fiasco. De manera que pasó de ser clave en la conquista de dos Ligas en el FC Barcelona a tener un papel secundario en los sky blues, con los que también ganó la Premier League.

Ahora a sus 35 años ha sufrido una inoportuna lesión que no solamente puede hacer variar los planes de su club en la portería, sino que lo dejará de baja varios meses. Un contratiempo inesperado sin duda en un momento decisivo para el final de su exitosa carrera deportiva.