La sensacional progresión que ha experimentado Cheikhou Kouyaté desde que apareció en la primera plantilla del Anderlecht (en el verano de 2009) no ha pasado desapercibida para los grandes clubes europeos. El senegalés, de apenas 22 años, ha dado muestras de poderío físico (192 cms., 75 kgs.), capacidad para manejar el balón con soltura y polivalencia (puede jugar como mediocentro o defensa central), tres cualidades que han servido para situarle entre los objetivos del mismísimo Manchester City.

Y el interés de los citizens parece serio. De hecho, el pasado fin de semana, varios ojeadores de la entidad se desplazaron hasta tierras belgas para seguir la actuación del futbolista durante el partido que enfrentaba al cuadro de Bruselas con el Club Brujas.

Por si fuera poco, uno de los integrantes de la secretaría técnica de los skyblues, el exfutbolista Patrick Vieira, aprovechó el viaje del jugador a Coventry (localidad inglesa en la que celebraron un amistoso las selecciones de Senegal y Omán) para reunirse con el centrocampista y transmitirle su intención de contar con él en el futuro.

Aunque el City parece encabezar la puja para hacerse con sus servicios, otro club que presume de petrodólares, el Paris Saint-Germain, tampoco pierde de vista al talento africano.