Poco antes de Navidad la suerte reciente del Manchester United cambió por completo de forma inesperada. La temporada era mala, casi nefasta, rozando el ridículo en muchas ocasiones pero salvado por su clasificación para octavos de final de la Liga de Campeones. El lunes 17 del último mes del año el sorteo europeo emparejaba a los ingleses con el PSG. El 18 José Mourinho era cesado y al día siguiente se anunciaba al nuevo entrenador.

Ole Gunnar Solskjaer llegó como regalo adelantado para un combinado de Old Trafford que había tocado fondo días antes en Anfield. Pero el renacimiento ha sido sensacional, pues el club más laureado de Inglaterra cuenta ya con 7 victorias en 8 encuentros de Premier League, las 6 primeras de manera consecutiva. Y hay que sumar otras dos más en FA Cup, otra vía que se mantiene abierta para buscar un título. En el campeonato doméstico ya han alcanzado la quinta plaza y tienen muchas opciones de meterse en puestos Champions.

Precisamente será esa competición la que pruebe al preparador noruego, que desde el primer momento se ha ganado al vestuario con un tono diferente y menos exigencias que el portugués. Algo que los jugadores han agradecido, como indican diferentes medios y tabloides ingleses. Solskjaer es de la escuela de Alex Ferguson y ha pretendido recuperar precisamente muchos de los métodos del legendario entrenador escocés.

Esto se hace patente en su mayor búsqueda del juego ofensivo, lanzarse sin complejos al ataque como es tradición en la historia del club. Buscar siempre otro gol, algo que está en el ADN de una escuadra que conoce bien como ex jugador, y que va dando sus frutos hasta ahora. El calendario, eso es evidente, le ha ayudado por ahora, pero también ha dado a este equipo la autoestima necesaria para afrontar el tramo complicado de la temporada.