El Manchester United lleva un tiempo desaparecido de esa élite del fútbol internacional por la que era conocido y respetado. El teatro de los sueños poco a poco ha ido despertando. Hace tiempo que en Old Trafford no se disfruta de jugadores mágicos, con capacidad para generar ilusión. Han llegado jugadores como Pogba o se han descubierto talentos como Rashford, pero no han valido para volver a traer la gloria.

En este contexto, el entrenador noruego de los Red Devils, Ole Gunnar Solskjaer, trata de rehacer un equipo competitivo con talento y capacidad para imponerse ante los rivales. La maniobra empezará desde la zona defensiva. Según el periódico londinense, Evening Standard, transformar la defensa con los fichajes de Aaron Wan-Bissaka (defensa inglés de 21 años perteneciente al Crystal Palace) y Harry Maguire (defensa inglés de 26 años militante en el Leicester City), a un costo de alrededor de 130 M€, es el objetivo principal de Ole Gunnar.

Para llevar a cabo la operación, Ed Woodward, Director ejecutivo del Manchester United, deberá avalar la llegada de los jugadores y la idea de Solskjaer. Las tarifas récord en la Premier League, han inspirado al técnico noruego para pensar en reconstruir un equipo psicológicamente cabizbajo en los últimos años. Dichas tarifas empezaron a romperlas Pep Guardiola y Jürgen Klopp con los fichajes de defensas como Kyle Walker o Virgil van Dijk, ambos fundamentales tanto en City como en Liverpool.

Precisamente, Virgil van Dijk y su condición de favorito para ganar el Balón de Oro después de ser conocido a ojos de todo amante del fútbol como uno de los mejores defensas en la actualidad por sus destacados partidos y la lograda Champions, ha servido de inspiración a Solskjaer para la significativa influencia de cimentar la zona defensiva del United. Habrá que esperar para saber si la operación será llevada a cabo y si funcionará correctamente.