El futbolista egipcio fue la apuesta fuerte del verano para el equipo de Liverpool. Mientras mucho aún tenían dudas sobre si la puesta era acertada o no y sobre si los reds habían desembolsado una gran cantidad de dinero para un puesto en donde se amontonaban los jugadores de calidad, Mohamed Salah salía cada jornada a demostrar que su fichaje era un total acierto.

En su estreno en Premier League ya tuvo su pequeña presentación, marcando ante el Watford, y la escala de rendimiento solo ha crecido desde entonces hasta acumular 14 goles y 4 asistencias en 18 apariciones con la camiseta del Liverpool, 9 de ellos en la Premier League en 12 encuentros. Un extremo con un excelso olfato de gol que sabe ocupar los espacios y definir acertadamente, algo que la ha llevado a ocupar actualmente el tercer puesto en la tabla de goleadores.

Sus cifras con la Roma fueron sobresalientes, con 15 goles y 13 asistencias en 31 encuentros de Serie A, y aportando al equipo una verticalidad difícil de encontrar en el fútbol actual. A sus 25 años, el Liverpool se le puede quedar pequeño en un corto periodo de tiempo si sus aspiraciones no alcanzan nuevos horizontes, algo que su rendimiento si parece dispuesto a hacerlo, muy en camino de mejorarlo. Con un estado de forma brillante, el jugador es tanto protagonista como desatascador, y ya tiene la esencia de los grandes jugadores.

La Egipto de Salah

El internacional desempeña el papel de líder absoluto de la Selección de Egipto y así lo demostró en la fase que llevó al combinado árabe a clasificarse para el Mundial de Rusia. Salah consiguió 5 goles en 5 encuentros. Además, fue uno de los hombres clave que llevó a Egipto a disputar la final de la Copa de África de Naciones que finalmente perdieron ante Camerún.

Mohamed Salah es uno de los jugadores del momento, coronado Mejor Futbolista Africano del Año, los límites de su progreso todavía no se han marcado y el jugador evoluciona cada temporada y en cada encuentro que se enfunda la camiseta.