Tras una primera temporada para olvidar en su llegada al Manchester City, donde recaló en el periodo final de una lesión que le mantuvo apartado la recta final de campaña con el Borussia Dortmund, apenas tuvo oportunidades de demostrar su valía en el conjunto citizen cuando se rompió el ligamento cruzado. Un desafortunado incidente que empañaba el regreso del alemán y que comprometía la inversión realizada, no sabiendo cuándo ni cómo sería su vuelta.

Con un Pep Guardiola que fue la voz clave para que İlkay Gündoğan recalará en el equipo del Etihad Stadium, a su vuelta fue mimando poco a poco el estado del jugador. En un once muy definido, el técnico de Sampedor iba dándole oportunidades con las que volver a sentirse el futbolista que deslumbró en su etapa en Alemania y que apuntaba a ser uno de los mejores centrocampistas del fútbol actual. Un proceso en el que fue entrando cada vez más en juego, donde la ausencia de David Silva en varios encuentros facilitaba su obtención de protagonismo, que se ha saldado con una presencia más que eficaz sobre el terreno de juego.

Los últimos encuentros en los que ha participado ha demostrado que se encuentra a un gran nivel, capacitado para estar dentro del terreno de juego en cualquier cita y ser uno de los protagonistas con el balón, como tanto le exige su entrenador. Un centrocampista capaz de superar líneas, filtrar un balón y con gol, como demostró en el duelo de ayer de Champions League con un doblete ante el Basilea.

Unas apariciones cada vez más comunes que esperan al alemán ante su gran rendimiento, contando con la absoluta confianza de un Pep Guardiola que se deshizo en elogios hacia su figura a través de BT Sport: «Gundo es un jugador extraordinario. La temporada pasada lo extrañamos mucho durante los seis meses que estuvo lesionado. Por eso estamos tan satisfechos con el rendimiento, no solo por los objetivos, sino por la calidad que tiene, la personalidad para jugar [...] Jugó fantásticamente». Un regreso esperado en Manchester que suma talento puro en una medular en donde la calidad se respira por todos sus poros.