Liverpool 3 – 1 Manchester City

Anfield se vestía de gala para acoger el que, casi con total seguridad, es el mejor encuentro que se puede ver en la actualidad en el deporte rey. Quizá, Liverpool y Manchester City no generen tanta repercusión mediática como FC Barcelona y Real Madrid. Aun así, no cabe duda que ambos conjuntos, cuya batalla por la Premier League durante el pasado curso fue titánica, están liderados por los 2 entrenadores más destacados hoy en día: Jürgen Klopp y Pep Guardiola.

El que fuera míster del Barça apostó de inicio por José Ángel Esmorís Tasende, conocido deportivamente como Angeliño, en el lateral zurdo, mientras que Claudio Bravo era titular en detrimento de un lesionado Ederson Moraes. No obstante, la contienda arrancaba de manera sensacional para los intereses del Liverpool, con algo de incertidumbre en la acción previo por una posible mano de Trent Alexander-Arnold en el interior del área red. De todos modos, la jugada sería ratificada por el VAR, lo que desencadenó en una auténtica obra de arte ejecutada por Fabinho Tavares (1 – 0), viejo conocido del Real Madrid.

Pese a ello, el Manchester City no le perdería la cara al partido. Los hombres de Guardiola se acercaron a los dominios de Alisson Becker en más de una ocasión durante los compases iniciales del envite, pero sin demasiada puntería. Raheem Sterling, que está firmando un arranque de campaña fantástico, pudo nivelar la contienda, aunque estuvo perfectamente cubierto por la zaga del Liverpool. Kevin De Bruyne, especialista a balón parado, envió un esférico teledirigido, si bien es cierto que no encontró rematador. Sí que lo lograría el cuadro local por medio de Mohamed Salah, a través de un preciso centro de Andrew Robertson, para volver a superar a Bravo con un testarazo inapelable (2 – 0).

Alisson tuvo que intervenir superado el ecuador de la primera mitad, merced a una acción majestuosa de Sergio Agüero, aunque no sería capaz de romper el muro establecido por el arquero brasileño. La más clara para el Manchester City la tendría Angeliño, cuyo chut, ligeramente mordido al rebotar en un adversario, se estrelló contra la madera de la meta del Liverpool. Roberto Firmino, que no había entrado demasiado en juego, dispuso de un par de ocasiones casi seguidas, reaccionando a la perfección Bravo en la segunda de ellas para impedir el gol del carioca.

Kyle Walker, que protagonizó una de las escenas de la pasada jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones al tener que ponerse de portero, probaría fortuna con un lanzamiento de larga distancia, pero no encontró portería. El ’Kun’ Agüero, algo solitario en la parcela ofensiva del actual campeón de la Premier, dispararía sin dudarlo antes de alcanzar el descanso, aunque su golpeo se fue desviado. Igualmente, Salah pondría a prueba a Bravo con un disparo que el que fuera portero de Real Sociedad o FC Barcelona atajaría en 2 tiempos.

A pesar de la diferencia en el marcador, el Manchester City no renunciaría a la posibilidad de reengancharse al envite, sobre todo si lograba una diana tempranera en el inicio del segundo acto. De hecho, İlkay Gündoğan tendría en sus botas dicha opción nada más regresar del túnel de vestuarios, con un lanzamiento que también se envenenaría, pero se fue por encima del travesaño. El que pondría casi la puntilla al encuentro sería Sadio Mané, que se beneficiaría de un exquisito envío desde la banda diestra de Jordan Henderson para subir el 3 – 0 al electrónico.

Guardiola acabaría dando entrada a Gabriel Jesus para hacer la labor que había desempeñado Agüero con menor fortuna que en otras comparecencias, pero tendría que ser Bernardo Silva, con un pase filtrado por Angeliño, el que le daría un halo de esperanza al Manchester City en el tramo decisivo del duelo (3 – 1). Sterling se asociaría con el delantero brasileño, aunque la asistencia no fue tan certera como pretendía para conectar con su compañero. El entrenador de Sampedor reclamaría una posible mano en el área del Liverpool, que podría haber supuesto una pena máxima, pero dio la sensación de ser completamente involuntaria. Aun así, el marcador no volvería a moverse en Anfield. Con este triunfo, los de Klopp refuerzan todavía más su liderato en la Premier con 34 puntos, 8 por delante de Chelsea y Leicester City (empatados a 26 puntos) y 9 más que el City (25).