Burnley 1 – 4 Manchester City

La decimoquinta jornada de la Premier League, que se disputaba entre semana, había arrancado con la victoria por la mínima del Crystal Palace frente al Bournemouth. El Manchester City, que había firmado tablas con el Newcastle United, visitaba a un Burnley que dio su brazo a torcer, precisamente, con el plantel comandado por Roy Hodgson. El conjunto liderado por Pep Guardiola, que se ha alzado con las 2 últimas ediciones del campeonato doméstico, se situaba a 11 puntos del Liverpool, por lo que necesitaba un triunfo balsámico cuanto antes.

Gabriel Jesus, que estaba atravesando una sequía de cara a puerta algo preocupante, perforó el fondo de las mallas de la meta custodiada por Nick Pope, aunque el colegiado invalidaría la diana del brasileño por posición antirreglamentaria. La réplica del Burnley no se haría esperar, si bien es cierto que un cuestionado Nicolás Otamendi, viejo conocido del Valencia, estuvo providencial. Poco después, Kevin De Bruyne, que marcó un gol de muy bella factura contra el Newcastle, obligaría a Pope a intervenir, aunque el golpeo del belga fue demasiado suave y centrado.

Aaron Lennon trataría de percutir antes de alcanzar el cuarto de hora de la batalla, aunque, una vez más, la zaga del City se mostró realmente sólida. Ederson Moraes, que tendría un partido bastante tranquilo, se anticipó a los atacantes del bando local para alejar el peligro de sus dominios. A continuación, Raheem Sterling, que está brillando con luz propia este curso, realizó una bonita acción invidual, pero no acabaría en buen puerto. Tendría que ser Gabriel Jesus el que inaugurara el luminoso en Turf Moor (0 – 1), materializando una diana sensacional al más puro estilo de una leyenda de la Selección de Francia y del Arsenal: Thierry Henry.

De todos modos, saltarían las alarmas porque De Bruyne se quedó tendido en el césped por un duro encontronazo con un oponente, aunque, afortunadamente, todo sería un susto. Pope haría una parada realmente meritoria para impedir el tanto de Sterling, una vez que el propio Kevin De Bruyne puso un centro exquisito desde el flanco diestro de la parcela ofensiva de los citizens. La oportunidad más clara del Burnley tendría lugar en el tramo decisivo del duelo, aunque sería incapaz de batir a Ederson. Y justo antes del descanso, en un contraataque de libro, Pope sería fundamental para negar el gol de Bernardo Silva.

Gabriel Jesus lograría el doblete en su cuenta particular al poco de iniciarse el segundo acto, una vez que un envío maravilloso desde la derecha de Bernardo Silva, que estuvo en la terna por el Balón de Oro, fue enviado directamente a la red con un certero golpeo del carioca (0 – 2). De hecho, el ’9’ del Manchester City pudo firmar poco después un hat-trick que habría sido sensacional para su estado anímico, si bien es cierto que habrá recuperado confianza al romper esa barrera psicológica.

De Bruyne dispuso de una ocasión que se perdería por encima del travesaño, al tiempo que Dwight McNeil originó una parada de Ederson en 2 tiempos. El Manchester City le asestaría un par de mazazos más al Burnley antes del pitido decisivo del colegiado, dado que Rodri Hernández (0 – 3), viejo conocido de Villarreal y Atlético de Madrid, y Riyad Mahrez (0 – 4) dejaron el partido totalmente visto para sentencia con 2 dianas de muy bella factura. Pese a ello, Robbie Brady anotaría la diana de la honra para los de Sean Dyche de cara a subir al marcador el que sería el definitivo 1 – 4. Con este triunfo, el City de Guardiola se ubica con 32 puntos, al tiempo que los locales permanecen en la tabla de la Premier con 18 en su casillero.