Llegar y besar el santo. Fuera de la Copa de Asia tras caer frente a Catar (0-1), el internacional surcoreano Heung-Min Son (26 años) ha vuelto por todo lo alto al Tottenham. Y es que en los cuatro choques que ha disputado con los de Londres desde su regreso ha visto puerta. Después de hacerlo ante Watford, Newcastle y Leicester, ayer volvió a marcar. Su rival en esta ocasión fue el Borussia Dortmund en Liga de Campeones. El asiático fue el encargado de abrir el marcador y se confirmó como una auténtica bestia negra para los del Ruhr (9 goles en 11 partidos en todas las competiciones desde el comienzo de su carrera).

Tomando los datos de una forma más amplia, en sus últimos 12 partidos oficiales con el Tottenham el número 7 ha estado involucrado en 16 goles (11 tantos marcados, 5 asistencias), lo que sin duda son unas tremendas noticias para Mauricio Pochettino, quien no puede contar con su máximo goleador Harry Kane desde el 19 de enero. Otro dato que hay que tener en cuenta es como cada vez que el exfutbolista del Bayer Leverkusen ve puerta esta temporada los de Londres ganan.

«La próxima vez que marque, voy directamente al vestuario, me ducho y espero al final del partido. Es bueno, es bueno». El entrenador argentino bromeó en rueda de prensa antes de añadir que «Sonny ha estado fantástico de nuevo, está en forma. Es un jugador que aporta muchas cosas al equipo. Su sonrisa refleja la buena energía y su rendimiento mejora partido tras partido. Estamos muy contentos», reconoció.

La prensa inglesa centra hoy sus portadas en el jugador nacido en Chuncheon con sus habituales juegos de palabras: «Son, two, three» (Un, dos, tres, Mirror), «Sonshine» (Amanecer, Sun), «La casa del sol naciente» (Daily Mail). Con un contrato que les une hasta junio de 2023 después de la ampliación del pasado verano, el gran momento de Son dispara la ilusión del Tottenham.