El futuro de Aleksandr Golovin pasa por recalar en el Chelsea. Ésa es, al menos, la idea que hoy transmite Mundo Deportivo. El diario asegura que el propietario del cuadro londinense, el magnate Roman Abramovich, ha sacado partido a las buenas relaciones que mantiene con el presidente del CSKA Moscú, Yevgeny Giner, y ha logrado cerrar una especie de acuerdo que garantizará el desembarco del jugador en Stamford Bridge.

Esta información debería caer como un jarro de agua fría sobre el ánimo de los otros dos grandes clubes que siguen sus pasos: Juventus y FC Barcelona. Aunque los primeros ya han llegado a presentar una primera oferta de unos 20 M€ y los segundos tenían previsto seguir sus evoluciones en el choque de octavos de final del Mundial que el domingo mide a las selecciones de España y Rusia, lo cierto es que ya no parece que quede mucho por hacer para evitar que el centrocampista emigre a la Premier League.

Capacitado para moverse como mediocentro, mediapunta e, incluso, como interior, Golovin compareció en la primera plantilla del combinado moscovita allá por el curso 2014-2015. Eso sí, no fue hasta la pasada temporada cuando el futbolista dio un paso al frente y logró consolidarse como uno de los pilares del equipo (acumula 113 partidos, 13 goles y 11 asistencias). Internacional en todas las categorías, el jugador es ahora mismo uno de los líderes de un combinado ruso que sueña con hacer historia en el Mundial que se celebra en su país.