Lucas Silva tiene contrato con el Real Madrid hasta 2020, el mismo que firmara en enero de 2015 cuando fue un fichaje de urgencia del cuadro blanco. De hecho ha sido la última incorporación invernal del conjunto merengue hasta la fecha para la primera plantilla, y la cosa no salió bien.

Cedido al año siguiente al Olympique de Marsella, lleva desde 2017 en las filas del Cruzeiro, su anterior escuadra, donde está teniendo la oportunidad de disfrutar de minutos. Y no solamente eso, porque se ha afincado como pieza importante de este conjunto que acaba de conquistar la Copa de Brasil.

Recuperado ya de sus problemas cardíacos que también arrastró antes de regresar a su país, se ha ganado la confianza de su técnico, Mano Menezes. Y ha sido igualmente pieza clave en la Copa Libertadores, donde su escuadra solamente pudo llegar hasta los cuartos de final.

El verano que viene podría ya regresar al club blanco cuando concluya su préstamo, y todavía con una temporada de contrato puede ser una buena oportunidad para que el campeón de Europa haga negocio con un hipotético traspaso.