La Roma lograba el pasado martes una hazaña histórica remontando su eliminatoria de cuartos de final de la Liga de Campeones al FC Barcelona. Un 3-0 incontestable que dejó fuera a uno de los candidatos al título, que además de firmar un decepcionante partido fue incapaz de competir contra una escuadra perfectamente trabajada que explotó al máximo sus virtudes.

Es esta sin duda una de las hazañas más importantes en la historia de este legendario club italiano, que pese a su irregularidad en Serie A ha cautivado a todo el mundo. Gracias al buen hacer de sus jugadores, de su entrenador Eusebio Di Francesco, al que hasta hace poco muchos no conocían, y también debido al acierto de Monchi desde la dirección deportiva.

El andaluz asumía ese cargo hace un año, nada más salir del Sevilla, y en su primer año ya tiene este gran resultado que son las semifinales de la máxima competición continental. Todo ello además con su sello característico, que es el de ingresar por ventas más dinero del gastado en fichajes, ya que en los dos mercados de este curso el saldo positivo en las arcas de Trigoria ha sido de 56,3 M€.

Las grandes ventas de Mohamed Salah, Antonio Rüdiger, Leandro Paredes o Emerso Palmieri fueron de mayores cantidades que las compras de jugadores como Aleksandr Kolarov, Cengiz Ünder, Lorenzo Pellegrini o Maxime Gonalons. Parece que Monchi conoce bien la fórmula del éxito para conformar un gran proyecto deportivo y una escuadra económicamente saneada…