Tarde o temprano, el italiano Maurizio Sarri se hará con las riendas del Chelsea. Ésa es, al menos, la sensación que se desprende de un artículo que hoy firma el London Evening Standard y en el que se asegura que su desembarco definitivo sólo está a expensas de que los blues acuerden la rescisión de contrato con su actual técnico, el también transalpino Antonio Conte.

Ya que este trámite conlleva su tiempo, la directiva trabaja de forma paralela en la construcción del nuevo proyecto. De hecho, el citado rotativo añade que la entidad está a punto de contratar a Gianfranco Zola, un preparador que conoce a la perfección tanto el club londinense como el fútbol inglés y al que se considera idóneo para ejercer como principal ayudante de Sarri.

Igualmente, la entidad ya ha comenzado a establecer contactos con un futbolista que resulta del completo agrado del exentrenador del Nápoles, el ruso Aleksandr Golovin. El centrocampista, de apenas 22 años, ha experimentado una notable progresión a lo largo del presente curso y los blues creen que su incorporación podría resultar decisiva para consolidar el plan de juego de su próximo técnico.

Eso sí, en la puja por el habilidoso medio del CSKA Moscú, el conjunto de las islas no está sólo. Otros clubes como AS Mónaco y Juventus también están valorando su contratación y no sería extraño que la lista de pretendientes se incremente si mantiene el nivel que ha exhibido en el primer choque del Mundial.