En el último mercado de invierno el FC Barcelona y el Inter de Milán acordaban la cesión de Rafinha con una obligación de compra de 35 M€ si los italianos accedían a la Champions League, objetivo que lograron en una agónica última jornada de la Serie A.

El jugador se había asentado en la escuadra de Luciano Spalletti (17 partidos, 2 goles) como pieza importante de la misma. Pero los nerazzurri no cumplieron con su compromiso, al parecer para evitar una sanción por incumplimiento del Fair-Play Financiero.

De manera que el futbolista, quien había rendido a un buen nivel en pretemporada (fue titular en la Supercopa de España de Tánger), se quedó en la ciudad condal. Aunque pretendió salir hacia el Real Betis en los compases finales del mes de agosto, objetivo que no lograría finalmente.

Esto, unido a que acaba contrato en 2020 y que previsiblemente puede no tener muchos minutos, podría provocar su salida en el siguiente periodo de traspasos. Y en Italia CalcioMercto.com afirma que los lombardos están atentos, y que incluso podrían aprovechar el doble enfrentamiento de Liga de Campeones entre los dos clubes para negociar.