«No puede estar en su mejor momento con menos tiempo de juego. No necesito enviarle un mensaje. Ya lo hemos discutido. Espero que no tengas que preguntarme en un mes. No sé qué pasará. (...) Respondo una pregunta, no hay advertencia. Es un hecho. Él es consciente de la situación». Estas palabras de Didier Deschamps, seleccionador de Francia, reflejan fielmente la actual situación de Olivier Giroud. El técnico aún confía en el punta, pero deja entrever que si sigue sin acumular minutos con el Chelsea es factible que se pierda futuras convocatorias.

Desde que aterrizó en Stamford Bridge, el poderoso delantero ha jugado un rol bastante secundario, situación que, lejos de mejorar, se ha agravado este curso tras el desembarco del técnico inglés Frank Lampard (sólo ha sido titular en un partido de Premier League hasta la fecha). Por eso, no resulta extraño que, cuando se le cuestiona por el futuro, el ariete deje abierta la posibilidad de cambiar de aires en próximas ediciones del mercado.

«No puedo estar contento con lo que tengo hoy en Chelsea. Tengo 33 años, pero todavía tengo piernas y un perfil que me permitirá jugar unos años más al fútbol. Me siento bien físicamente. La prioridad es permanecer en Chelsea, pero si me veo obligado a tomar una decisión, haré lo mismo que cuando dejé el Arsenal», reconoció el galo en su última comparecencia pública.

Lógicamente, su situación no ha pasado desapercibida. De hecho, un gran club de la Serie A, el Inter de Milán, no descarta aprovechar esta coyuntura para lanzar sus redes sobre un futbolista al que consideran idóneo para reforzar su ataque de cara a la segunda fase de curso. Según añade Tuttosport, si recibe la llamada de Antonio Conte, Giroud acudirá de inmediato, ya que el combinado nerazzurro podría garantizarle los minutos que asegurarían su participación en la Eurocopa 2020.