Fue el adiós de Federico Bernardeschi rumbo a la Juventus de Turín lo que permitió a Federico Chiesa terminar de explotar en la Fiorentina hace un par de temporadas. Y de momento, contra todo pronóstico, en el Stadio Artemio Franchi han logrado retenerlo pese a los constantes intentos de grandes clubes.

Inter de Milán y también Bayern Múnich fueron los más persuasivos en el mercado estival que acaba de cerrar sus puertas. Los bávaros se retiraron pronto de la puja y Antonio Conte optó por Alexis Sánchez finalmente. Pero no se olvidan de él. Tampoco una Juventus de Turín que pronto decidió dejar este objetivo ante la imposibilidad de dar salida a varios de sus atacantes.

Este verano agitado ha propiciado, como podemos leer este sábado en las columnas de Il Corriere dello Sport, que el joven talento tenga un complicado comienzo de temporada. No está rindiendo a su mejor nivel, mientras el cuadro viola trata de aprovechar el otoño para renovar su contrato.

Tiene vínculo hasta 2022 y un salario de 1,8 M€ anuales que era fácilmente mejorable por sus pretendientes, incluida la vecchia signora con la que estuvo cerca de un acuerdo. Por eso explica el citado medio que todo el fútbol italiano espera que pronto se resuelva su futuro, sea renovando o teniendo la puerta abierta a un cambio de aires. Porque todos quieren ver de nuevo su mejor versión.