El pasado mes de junio, tras un largo periodo de constantes rumores, la Fiorentina emitió un comunicado en el que dejaba claro que el prometedor extremo italiano Federico Chiesa (21 años) seguiría vinculado al club durante al menos una temporada más.«La gerencia actual quiere aclarar que Federico es un jugador de la Fiorentina, vinculado al club por un contrato a largo plazo, por lo que, en lo que a él respecta, jugará en Florencia la próxima temporada, donde será un símbolo para el equipo que construye la Fiorentina», aseguró la entidad.

Semanas después, y con el objetivo de evitar nuevas especulaciones, el cuadro viola dio el pistoletazo de salida a las negociaciones para ampliar el contrato de su joven promesa. En principio, la predisposición del futbolista y su entorno era positiva, pero lo cierto es que a medida que ha ido pasando el tiempo las posturas han comenzado a alejarse y a dar pie a un nuevo escenario.

Y es que, tal y como cuenta Gazzetta dello Sport, en Florencia tienen ya claro que si no logran estirar el contrato, el verano que viene no quedará más remedio que aceptar el adiós de un jugador que, además, podría dejar un sensacional beneficio en las arcas (su precio ronda los 70 M€, pero podría incrementarse si firma una buena campaña).

Entre quienes están interesados en participar en esta puja figuran dos conjuntos de la Serie A, Juventus e Inter de Milán, y otro par de grandes escuadras europeas, París Saint-Germain y Bayern Múnich. Queda por ver si todos ellos son capaces de colmar las demandas de la Fiore y de satisfacer los deseos de un jugador que pretende cobrar unos 5 M€ por curso.