El Estádio da Luz de Lisboa acogió el pasado sábado uno de los grandes clásicos del fútbol europeo, el Benfica-Oporto. El choque, además de por la evidente rivalidad existente entre ambos equipos, resultaba especialmente atractivo por el hecho de enfrentar a los dos más claros y firmes aspirantes al título de la Liga NOS.

Aunque Iker Casillas hizo todo lo posible por impulsar a su equipo (firmó varias paradas de mérito), lo cierto es que el cuadro portuense apenas pudo rascar un empate que le sigue dejando a un punto de distancia de un combinado encarnado que se mantiene al frente de la tabla desde, nada menos, que la sexta jornada del campeonato.

Lógicamente, un encuentro de este calibre también fue aprovechado por los ojeadores de los grandes clubes europeos. De hecho, una información de la que se hace eco CalcioMercato.com señala que varios espías tanto de la Juventus como del Inter de Milán se desplazaron hasta la capital lusa para presenciar el choque y seguir las evoluciones de varios jugadores de ambos equipos.

En concreto, el combinado bianconero puso sus ojos en el centrocampista argelino Yacine Brahimi, al que se considera una excelente alternativa a Marko Pjaca; mientras que los nerazzurri hicieron lo propio con el defensa brasileño Felipe Monteiro y el sueco Victor Lindelöf. ¿Pasarán a la acción el próximo verano?