Tras su victoria ante la SPAL (2-1) y el inesperado tropiezo de la Juventus frente al Sassuolo (2-2), el Inter de Milán se ha encaramado al primer puesto de la Serie A. Los nerazzurri, que acumulan seis victorias y un empate en las siete últimas jornadas, aventajan en un punto a los bianconeri y en ya siete al tercer clasificado, la Lazio.

Aunque las vibraciones que emite el equipo son muy positivas, la directiva tiene previsto acudir al próximo mercado invernal. Tras la dolorosa derrota ante el Borussia Dortmund en la cuarta jornada de la fase de grupos de la Champions League (3-2), Antonio Conte dejó claro que, para poder resultar competitivo tanto en Europa como el Calcio, el equipo necesita dar la bienvenida a nuevos jugadores y la directiva no ha dudado en lanzarse al mercado en busca de esos refuerzos.

Según cuenta la Gazzetta dello Sport, el preparador interista desea incorporar un nuevo centrocampista y otro futbolista de ataque. Para la primera posición, el gran anhelo del entrenador sigue siendo Arturo Vidal, un jugador que, tras un dubitativo arranque de curso, ha logrado recuperar buena parte de su protagonismo en el FC Barcelona. Precisamente por eso, porque es consciente de las dificultades que entraña el fichaje, el Inter mantiene en cartera al sueco Dejan Kulusevski (Parma) y a otro jugador del que aún se desconoce la identidad.

Por su parte, para reforzar la vanguardia, los lombardos mantienen en su punto de mira al galo Olivier Giroud, ariete que desempeña un papel muy secundario en el Chelsea. Tanto este fichaje como el del centrocampista serían financiados en parte con el dinero obtenido con la definitiva venta del brasileño Gabigol (actualmente cedido en el Flamengo).