Jack Grealish reconoce sus pecados
Jack Grealish siempre ha sido vinculado con tener una vida activa fuera del campo y en declaraciones a medios británicos ha confesado que quizá en el Manchester City no era el momento de salir tanto.
Jack Grealish ha sido un caso atípico en el Manchester City desde que llegó. Un jugador que en el Aston Villa era pura anarquía, sonaba raro que encajara en un sistema como el de Pep Guardiola que tenía las funciones tan marcadas, pero lo cierto es que aunque en un principio le costó adaptarse, en la temporada en la que levantaron la Champions League fue indiscutible desde la banda izquierda.
Su cometido, más que dejar atrás rivales como si no costara, con libertad total, como hacía en las Midlands, pasó por atraer adversarios para generar espacios en otras zonas del campo aprovechados por los desmarques agresivos de los interiores. Grealish fue determinante en una forma en la que en ningún momento antes pensó que lo pudiera ser, en lo que representó otra victoria de Pep.
Sin embargo, eso no quiere decir que estuviera cómodo dentro del campo y en unas declaraciones a medios ingleses ha dejado claro que su fútbol es libre: "No lo digo con arrogancia, pero me gusta cuando los entrenadores dicen: 'Tú eres el futbolista, ve y haz lo que quieras’… Preferiría que alguien simplemente dijera: 'Cuando tengas el balón, Jack, ve y juega’. Eso es lo que me dice. Obviamente, tienes tu trabajo, tienes roles que cumplir sin el balón y las jugadas a balón parado, pero él me dice: 'cuando tengas el balón simplemente ve y haz lo que quieras hacer".
No terminaba de estar conforme
Al margen de su posición en el terreno de juego, el otro gran pero que se le ponía en Manchester era su ajetreada vida nocturna, y es que se rumoreaba que no descansaba lo suficiente, ante lo cual Jack ha reconocido parte de sus pecados: "No hay nada que me guste más hacer que jugar al fútbol. La gente dice: 'le gusta salir, le gusta la fiesta’, y a mí me gusta. Quiero poder vivir mi vida también y disfrutarla, pero obviamente hay un momento y un lugar para hacerlo en mi carrera. A veces, voy a ser sincero, probablemente no he elegido el momento adecuado. A veces, en el City, por ejemplo, no me ayudé a mí mismo, lo digo abiertamente, pero no creo que todo se debiera a eso".
Actualmente, se encuentra cedido en el Everton con una opción de compra de más de 60 millones de euros que se debería ejecutar a final de temporada y lo cierto es que está muy feliz en la ribera del Mersey: "La gente me decía: '¿Qué haces yendo al Everton?', y yo les preguntaba: '¿A qué te refieres?'. Es un club enorme. Doy lo mejor de mí cuando me siento querido.Soy bastante vulnerable fuera de la cancha y quería ir a algún lugar para volver a sentir el amor y despertarme con una sonrisa en mi rostro y querer volver a jugar”.
Jack Grealish, de 30 años de edad, disputó 32 partidos con el Manchester City la temporada pasada entre todas las competiciones, superando los 1.500 minutos de juego, en los que marcó tres goles y repartió cinco asistencias.
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