Premier | El Manchester City explota la relajación del Liverpool

Tras obtener de forma matemática el título de Premier League, el Liverpool estrenaba hoy su condición de campeón ante quien ha sido su único rival medianamente serio en la pelea por el campeonato, el Manchester City. Los reds, que aún andan resacosos de tanta celebración, apenas dieron señales de vida sobre el verde del Etihad Stadium y sufrieron una dura derrota.

Kevin de Bruyne no tiene intención de cambiar de aires.
Kevin de Bruyne no tiene intención de cambiar de aires. ©Maxppp

"Por supuesto que les vamos a hacer un pasillo de honor. Lo haremos porque se lo merecen". En la rueda de prensa previa al choque, el técnico del Mancheser City, el catalán Pep Guardiola, aseguraba con total rotundidad que su equipo recibiría con honores al reciente ganador de la Premier League, el Liverpool. Los reds estrenaban su condición de campeón ante, curiosamente, el único equipo que pudo seguir su estela en la primera fase del curso y que actualmente pelea por salvar el subcampeonato.

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El pertinente pasillo fue el único respeto que el cuadro local presentó a los de Jürgen Klopp. Tras el pitido inicial, los citizens se olvidaron de lo que dice la clasificación y se lanzaron a tumba abierta a por una victoria cargada de un importante valor simbólico. No es de extrañar que la suma de su impecable actitud y la entendible relajación de los visitantes provocase que al término de los primeros 45 minutos el marcador reflejase un contundente 3-0. Kevin de Bruyne, de penalti (25'), Raheem Sterling (35') y Phil Foden (45') fueron los encargados de traducir en gol el insultante dominio de los suyos.

Poco varió el escenario del partido tras el paso por vestuarios. Aunque el Liverpool trató de dar un paso al frente, el City se aferró a la posesión y siguió controlando el ritmo del juego con bastante soltura. Fruto de su dominio, el luminoso volvió a moverse en el minuto 66. Eso sí, esta vez los skyblues contaron con la inestimable ayuda de la fortuna, ya que fue Alex Oxlade-Chamberlain quien, sin querer, desvió a portería un tiro de Raheem Sterling que iba camino de perderse por la línea de fondo.

Tras el 4-0, el partido decayó bastante y entró en esa de fase de constantes sustituciones en la que resulta complicado mantener la continuidad en el juego. Da igual, el choque estaba ya de sobra resuelto, casi tanto como lo estaba el campeonato antes de que arrancase un duelo que en cualquier otra circunstancia seguramente habría resultado más igualado y competido.

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