Yan Diomande, calabazas XXL
Convertido ahora en el hombre de los cien millones de euros debido al interés que ha despertado en varios de los grandes de Europa y la espectacular tasación por parte del RB Leipzig, el extremo Yan Diomande ha dejado una curiosa confesión que podría haber cambiado por completo su carrera profesional.
Yan Diomande lo tiene claro: el dinero no lo es todo. El extremo marfileño de 19 años, que se ha convertido en la auténtica sensación del RB Leipzig con 9 goles y 6 asistencias en 24 partidos, ha confesado que le dio el "no" al conjunto de Stamford Bridge para priorizar su crecimiento sobre el césped.
Tras brillar en la Copa África y explotar definitivamente en Europa, el joven atacante recuerda cómo su paso por el Leganés fue la clave para llegar a la élite. Diomande prefirió el proyecto deportivo y la estabilidad antes que los millones de la Premier League, una decisión que, visto su rendimiento actual, ha resultado ser un éxito total.
El entorno del jugador siempre apostó por la paciencia, evitando que el chico se quemara en el banquillo de un gigante europeo antes de tiempo. Ahora, con media Europa suspirando por su fichaje, Yan Diomandé explica en una entrevista en 'Bild’ los motivos que le llevaron a descartar a los 'blues’ y decantarse por jugar en Butarque.
El crecimiento deportivo antes que la cartera
«Muchos me decían que debía jugar en el Chelsea sí o sí. Así que paré todo y tomé mi propia decisión. Conocía al presidente del Leganés; él me había ayudado con mi llegada a Estados Unidos. De repente, me encontré ante una elección: ¿Leganés o Chelsea? Era arriesgado, pero afortunadamente fue la decisión correcta. Creo que la paciencia es muy importante en el fútbol. No siempre es una cuestión de dinero. Si juegas bien, eso vendrá de forma natural. Soy joven; necesito jugar para aumentar mi valor deportivo, para progresar. Y no podría hacer eso quedándome en el banquillo», ha asegurado el crack africano.
El caso avanza y su valor de mercado no para de subir como la espuma. En el RB Leipzig se frotan las manos con un futbolista que ya es considerado uno de los mejores del mundo en su puesto a pesar de su corta edad. Su mentalidad, impropia de un chico de 19 años, le ha permitido saltarse etapas sin perder el suelo de vista.
Pero ojo, que su etapa en Alemania podría ser solo el trampolín definitivo. Con el mercado de verano a la vuelta de la esquina, el nombre de Diomandé volverá a ser uno de los grandes culebrones de la ventana de transferencias, aunque esta vez será él quien elija el momento de dar el salto a un trasatlántico.
Más información