Ronald Araújo es el fichaje
El central uruguayo Ronald Araújo firma una actuación imperial ante el Albacete con gol incluido para sellar el pase a semifinales de Copa.
Ronald Araújo ha vuelto. O está camino de hacerlo. Tras meses muy complicados, el charrúa dio un golpe de mando en el Carlos Belmonte. No solo fue un muro atrás, sino que mandó a guardar un testarazo inapelable para certificar el 1-2 definitivo y meter al Barça en la siguiente ronda.
El partido no fue un paseo para los de Hansi Flick. El Albacete, que ya se había cargado al Real Madrid, vendió cara su derrota. Lamine Yamal abrió la lata tras un gran servicio de Frenkie de Jong, pero la tranquilidad no llegó hasta que apareció el "4". Araújo voló sobre la defensa manchega en un córner para recordar a todos por qué es uno de los mejores defensores del mundo cuando está centrado.
Pero ojo, que lo de Araújo va más allá de un simple gol. El central atraviesa una temporada durísima, marcada por expulsiones infantiles y un bajón anímico que le hizo perder la etiqueta de "intocable". Según recoge Valentin Feuillette, el jugador admitió tras el choque que está yendo "paso a paso" y dedicó un abrazo especial a su técnico: "Flick es como un padre para nosotros".
El renacer del jefe de la zaga
La realidad es otra tras este partido. Araújo parece haber dejado atrás su travesía del desierto, que incluyó un viaje espiritual para reconstruirse mentalmente. Su regreso no es una casualidad, sino el resultado de un plan específico de Flick para recuperar al líder de su defensa de cara al tramo decisivo de la temporada.
El propio técnico alemán se deshizo en elogios hacia su pupilo: "Este gol le permitirá recuperar la confianza. Lo apoyamos y estamos con él". La sensación en el entorno del club es que el uruguayo necesitaba un partido de este calibre, un momento fundador para enterrar las críticas y volver a ser el mariscal que el Camp Nou añora.
Incluso Joan Laporta se sumó a la fiesta tras el pitido final. El presidente se mostró "especialmente contento" por el nivel del central, destacando que su gol dio la tranquilidad necesaria en un ambiente de Copa siempre complicado. Con 26 años, Araújo sabe que está ante su gran oportunidad de recuperar el mando absoluto.
Si mantiene este nivel de agresividad y serenidad, el cartel de "transferible" que algunos le pusieron hace semanas acabará en la trituradora de papel. El Barça necesita certezas atrás para pelear por los títulos y, hoy por hoy, un Araújo enchufado es la mejor noticia posible para el barcelonismo.
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