Europa League | Paco Alcácer vuelve a rescatar al Villarreal

El Villarreal volvió a sufrir más de la cuenta para sacar adelante su partido de Europa League. Los de Unai Emery tuvieron que esperar hasta los minutos finales para doblegar a un Qarabag que se puso por delante a falta de apenas 12 minutos para el final. De nuevo, la entrada en escena de Paco Alcácer volvió a ser determinante.

El Villarreal sufrió para doblegar al Qarabag en la anterior jornada
El Villarreal sufrió para doblegar al Qarabag en la anterior jornada ©Maxppp

Aunque el partido ante el Sivasspor había dejado algunas dudas sobre la idoneidad de rotar a tantos jugadores, Unai Emery se mantuvo fiel a su idea y volvió a presentar una alineación con varios futbolistas que este curso vienen desempeñando un papel algo más secundario en Liga. Eso sí, en esta ocasión, la apuesta no dio pie a un partido tan abierto, ya que el equipo se mantuvo mucho más unido y no se lanzó al ataque con tanta vehemencia.

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Fruto de esta juego más equilibrado, el Villarreal logró alcanzar el descanso con la sensación de no haber pasado muchos apuros y de, lo que es más importante, haber creado ya el suficiente peligro como para ir por delante en el marcador. De hecho, solo la madera, que repelió hasta dos remates de Carlos Bacca y Rubén Peña, y las buenas intervenciones del imprevisible Sahruddin Mahammadaliyev evitaron que los de La Plana cobrasen la merecida ventaja.

Acostumbrado a jugar en su liga con cierta superioridad (ha ganado las siete últimas ediciones), el Qarabag mostró durante todo el choque una impecable actitud. Aunque no fueron capaces de generar peligro con tanta facilidad como suelen hacerlo en su liga, los de Gurban Gurbanov ocuparon los espacios con eficacia, defendieron con cierta solvencia y se esforzaron por mover el balón con criterio.

El partido se decide en su recta final

Como resultado del buen hacer del cuadro azerí y de cierta falta de precisión de los visitantes en los metros finales, el partido entró en su recta final con la sensación de que el 0-0 era un resultado posible. Sin embargo, en una de sus pocas acciones ofensivas, Owusu enganchó un buen pase picado de Andrade y firmó el 1-0. El tanto, que parecía un jarro de agua fría para el combinado castellonense, tuvo el efecto contrario. De hecho, apenas cinco minutos después, el luminoso ya reflejaba un 1-2, merced a dos tantos firmados por el joven Yeremy y un Paco Alcácer que, al igual que ante el Sivasspor, volvió a ser determinante saltando desde el banquillo y que, ya en tiempo de prolongación, rubricó el 1-3 desde el punto de penalti.

El resultado, aunque ideal para sus intereses clasificatorios, vuelve a evidenciar que el plan B del Villarreal sigue sin ser del todo fiable. Emery se ha empeñado en dosificar esfuerzos, pero queda claro que o los suplentes logran mejorar su rendimiento o se verá obligado a recurrir a los pesos pesados para llegar lejos en Europa.

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