El Arsenal sufrió un vendaval el pasado fin de semana en el King Power Stadium, escenario donde el Leicester City fue realmente superior a los pupilos de Unai Emery. Los ’Foxes’ están cuajando un arranque de curso muy notable, dado que empatan a puntos (26) con el Chelsea en la Premier League, quedando a 8 del Liverpool (34), que es más líder tras doblegar al Manchester City (25) en Anfield. Por tanto, el cuadro gunner, por ahora, deberá pelear por la Europa League, dado que la Liga de Campeones se vaticina un tanto complicada.

La tesitura es delicada en el Emirates Stadium, puesto que Granit Xhaka, quien era el capitán del Arsenal, perdió el brazalete después de los incidentes con su propia parroquia en Londres en el envite frente al Crystal Palace. El suizo, de 27 años, ha valorado su situación en una entrevista concedida a Blick: «Cuando mi dorsal apareció en la tabilla del cuarto árbitro y nuestros propios seguidores se sintieron felices, me golpeó muy fuerte y me molestó. Fue muy hiriente y frustrante. Continuaré siendo positivo, dando lo mejor de mí mismo y demostrando que soy una parte importante de este gran equipo».