Pocos futbolistas son capaces de resistir la tentación de los petrodólares. Zlatan Ibrahimovic es uno de ellos. «Tuve un par de conversaciones con el Manchester City y tenían planificado un proyecto fantástico, pero yo no soy uno de esos jugadores que quiere ir allí y jugar por dinero. Para mí, es importante ver qué tipo de futuro hay y qué tipo de posibilidades hay. Y el proyecto del City requiere de tiempo», explicó.

El ariete sueco, que aterrizó en el AC Milan el pasado curso, reconoció que su edad y su ambición deportiva también jugaron un papel determinante en las negociaciones. «Creo que en un par de años van a ser un mejor equipo, pero el Milan ya se encuentra en la parte alta y quiero estar jugando en la élite cuando tengo 29 años y no 32», indicó.

Finalmente, en su comparecencia pública, el atacante añadió una declaración que deja poco margen para las dudas. «No se trataba de dinero. Si usted es un gran jugador hay dinero por todas partes», concluyó.