La relación entre ambas partes se ha situado en un punto de no retorno. Pau López no tiene la intención de estampar su firma con los pericos, según diario AS, y todo apunta a que su marcha a final de temporada será un hecho ante lo mal que ha llevado el Espanyol su situación, y con 23 años y un futuro por delante que ha cautivado a numerosos clubes por su gran rendimiento en el primer tramo de temporada, el futbolista no tiene nada que temer y tiene a muchos esperando su respuesta.

Ahora, es turno del Espanyol mover ficha y decidir qué hace con el guardameta hasta final de temporada, si le cede tiempo de jugador o lo deja en el banco dando continuidad a Diego López, como ya pasó en el encuentro contra el Sevilla aunque hasta ahora haya sido suplente y quedando relegado a la Copa del Rey. Si nada cambia, esta será la situación que podría deparar hasta el término de la temporada, siempre y cuando la renovación, que ahora mismo parece muy lejana, no se materialice.