A sus 31 años, y sin sitio en un Sunderland que ya tuvo que abandonar como cedido el pasado mes de enero, el centrocampista español Jordi Gómez deshoja la margarita de su futuro. Su objetivo no es otro que disponer de una continuidad de la que no ha disfrutado en los black cats, con los que apenas disputó 6 partidos en la primera mitad del pasado curso.

Entre las distintas posibilidades de futuro destaca la opción de regresar al Wigan, conjunto en el que ha ofrecido su mejor versión en Inglaterra. Mientras tanto, y según apunta Onda Cero, el Real Betis también ha aparecido en escena. La presencia en el banquillo de un Gustavo Poyet que ya le tuvo a sus órdenes podría ser clave.