Holanda ha dado buena cuenta de Brasil en el encuentro que hoy les ha enfrentado en el Nacional de Brasilia. Después de la goleada sufrida a manos de Alemania el pasado martes, la anfitriona ha dado un nuevo disgusto a una afición que se ha mostrado tremendamente decepcionada con los de Felipe Luiz Scolari.

Así, Brasil ha sido notablemente inferior a una Holanda donde ha brillado el extremo Arjen Robben (30 años). Rápido, incisivo, brillante y trabajador, el jugador se encuentra viviendo el mejor momento de su carrera profesional. Después de brillar en todos los partidos de este Mundial a excepción de la semifinal frente a Argentina donde no logró escapar del entramado defensivo armado por Sabella, el holandés ha vuelto a ser el mejor de los suyos.

Fue precisamente el jugador del Bayern Múnich el que provocó el penalti con el que Robin van Persie abría el marcador. Además, de sus pies nació la jugada del 0-2 con el pase a De Guzmán que finalmente completó Blind para poner el marcador en franquicia para el cuadro dirigido por Louis van Gaal.

De este modo, y pese a que en la segunda parte intentó redondear su partido con un gol que finalmente no llegó, no cabe ninguna duda que Arjen Robben ha vuelto a demostrar que ha sido la pieza más importante de los suyos durante el Mundial y una de las grandes sensaciones de este campeonato.