El pasado mes de enero, la directiva del Real Madrid favoreció la marcha de Martin Ødegaard, futbolista que, pese a ser fichado a golpe de talonario y contar con un sueldo de primer nivel, no había logrado ni convertirse en la gran estrella del filial ni hacerse un hueco en los planes del técnico del primer equipo, el galo Zinedine Zidane.

Tanto el club como el propio futbolista creían que su cesión al Heerenveen holandés iba a resultar determinante para impulsar su carrera y favorecer su futura integración en el conjunto de Concha Espina, pero lo cierto es que, tres meses después de cerrar el préstamo, el jugador ha entrado en una preocupante decadencia (apenas ha disputado 4 minutos durante las tres últimas jornadas).

Tal y como cuenta el diario As, aunque ha dejado detalles de su evidente calidad, el atacante no ha sido capaz de mantener la regularidad necesaria para permanecer en los onces iniciales de cualquier equipo semana tras semana. Es más, ni siquiera el hecho de que el cuadro holandés tenga que pagar una multa al combinado merengue cada vez que el nórdico no disputa ni un solo minuto ha evitado su decadencia en los planes de una escuadra que ha pasado del cuarto al octavo puesto desde la llegada de Martin.

Lógicamente, esta trayectoria no invita a pensar en su futura presencia en los planes del primer equipo blanco, por lo que salvo giro inesperado, el joven talento se verá obligado a superar una nueva cesión el curso que viene. En Noruega, al menos, ya le han tendido la mano. «La idea es que Martin tuviera más tiempo de juego, no menos. Sería más interesante una cesión a la Liga noruega, quizá podría despertar si juega entre amigos y tiene otra vez al alcance las albóndigas de su madre», reconoció Lars Lagerback, técnico de la selección noruega, en declaraciones que recoge Sporten.