«La gente se va a encontrar con un estadio que está por mejorar, normal porque es nuevo. Y cuando lleguen dentro verán que es impresionante. Debe ser una olla a presión y la gente, que estará más cerca de lo que estaba en el Calderón, ni se imagina el papel tan importante que va a tener, nos llevará en volandas».

Así hablaba ayer Diego Simeone en rueda de prensa antes del partido de hoy en el que el Atlético de Madrid recibe al Málaga en la puesta de largo de su nuevo estadio. El Wanda Metropolitano se inaugura esta noche en un partido histórico que marca sin duda una nueva era en el club madrileño.

De la mano del entrenador argentino, el combinado colchonero ha crecido de un modo espectacular en el último lustro, asentándose entre los grandes de España y Europa. Con una filosofía y un carácter propios, el equipo madrileño es toda una referencia por su estilo de juego y su gran competitividad.

Este cambio de estadio, del Vicente Calderón al Wanda Metropolitano, es sin duda un símbolo del paso delante de una entidad, que además ha celebrado bastantes títulos en los últimos años y ha alcanzado dos finales de Liga de Campeones. El aforo será mayor ahora, con cabida para 68.000 espectadores que apretarán más que nunca. Son 12.000 más que en el antiguo estadio.

Un nuevo estadio para un club que ha entrado en una nueva dimensión, que ya no tiene miedo a competir de igual a igual con Real Madrid y FC Barcelona y que este verano ha conseguido retener a sus grandes figuras. Una nueva era llena de ilusiones que comienza hoy.