Necesitaba el Real Madrid un partido balsámico como el de anoche, fundamentalmente por la victoria y las sensaciones de algunos de sus jugadores. El Borussia de Dortmund no lo puso fácil pese a que el encuentro era intrascendente para los blancos, pero sí era importante a nivel individual para muchos jugadores.

No solamente para Cristiano Ronaldo, que demostró cómo mantiene su idilio con esta competición. También para jugadores menos habituales como Borja Mayoral, que volvía a aprovechar su oportunidad para ver portería; o un Dani Ceballos que alumbraba al equipo y volvía a cuestionar que el entrenador no confíe demasiado en él.

Igualmente, Lucas Vázquez, Marco Asensio o Theo Hernández también lucieron anoche en un duelo que para ellos debería servirles a la hora de recuperar la confianza. Y es que para el cuadro blanco queda ahora un importante duelo de Liga ante el Sevilla, el Mundial de Clubes y el Clásico ante el FC Barcelona antes del descanso navideño.

Varias semanas de importantes compromisos que van a marcar el devenir del curso. Si la temporada pasada fue la llamada segunda unidad la que sustentó gran parte de los éxitos, este curso ese fondo de armario estaba bajo sospecha, de manera que el duelo de anoche se antoja de vital importancia para que toda la plantilla levante la moral.