Aunque acumuló una inesperada cantidad de minutos en el arranque de la temporada, el colombiano James Rodríguez juega, hoy por hoy, un papel absolutamente secundario en los planes de Zinedine Zidane. El centrocampista, de 28 años, no pisa el césped desde el pasado 22 de octubre, fecha en la que los blancos se midieron al Galatasaray en Champions League.

Lógicamente, su situación no ha pasado desapercibida. De hecho, al menos un par de grandes clubes europeos, Nápoles y Tottenham, se han interesado ya por la posibilidad de obtener su cesión durante el próximo mercado invernal. Los de Chamartín no ven mal esta opción, pero tienen claro que solo darán su brazo a torcer si alguno de sus pretendientes acepta la inclusión de una opción de compra obligatoria.

«El Real Madrid ha recibido dos ofertas por James Rodríguez. Le quiere el Nápoles, que siempre se ha sabido que Ancelotti ha tenido interés por él, y el Tottenham de Mourinho. Si el Madrid le deja salir sería con una opción de compra obligatoria de 40 millones de euros», aseguró anoche el periodista Eduardo Inda, durante su paso por el programa El Chiringuito de Jugones.

Con contrato en vigor hasta junio de 2021, el sudamericano ha vivido inmerso en una auténtica montaña rusa desde que desembarcó en el Santiago Bernabéu. Aunque en el comienzo de esta etapa llegó a disparar la ilusión de los aficionados merengues, lo cierto es que ni su rendimiento ni su actitud han terminado de estar nunca a la altura de lo esperado. Por eso, hace un par de cursos, los de Concha Espina optaron por facilitar su cesión al Bayern Múnich, escuadra en la que James tampoco logró consolidarse.