Se marchaba el FC Barcelona al parón FIFA con hat-trick a balón parado de Lionel Messi ante el Celta de Vigo. El capitán ha seguido en plena forma con su selección pero las dudas permanecen instaladas en el equipo de Ernesto Valverde, donde por si fuera poco se discute la presencia constante de Gerard Piqué en Madrid para la Copa Davis y su evidente falta de descanso.

Abren los azulgranas la jornada del sábado en Liga visitando al Leganés, rival que llega con nuevo entrenador y con ganas de repetir la victoria del pasado año. Pero es una visita trampa para los catalanes, que fuera de casa bajan notablemente su rendimiento. Y lo que espera para después pone los pelos de punta.

El Borussia de Dortmund visita el Camp Nou el miércoles, donde los locales no podrán contar con Gerard Piqué por sanción. Tras el inesperado empate ante el Slavia de Praga, todo lo que no sea ganar obligaría a los culés a jugarse la clasificación dos semanas después en el Giuseppe Meazza. Si vencen serán ese mismo día primeros de grupo. Y el domingo 1 está la visita al Atlético de Madrid, rival directo por el campeonato.

Por no mencionar que se pasará por Anoeta el 14 de diciembre, partido que llegará ya sabiendo qué ha sucedido en el campeonato europeo. El 18 es el Clásico aplazado y aunque el año deparará un cierre a priori plácido, en enero espera la visita al Espanyol antes de la Supercopa de Arabia Saudí y de que arranque la Copa del Rey.

Todo esto mientras los culés apenas han contado minutos convincentes, en especial lejos del Camp Nou donde solamente vencieron con autoridad en casa del Eibar. Muchas dudas en el juego, problemas defensivos, lesiones como la de Nelson Semedo, la falta de acople de Antoine Griezmann… La hora de la verdad le llega al FC Barcelona en un momento temprano en el que no se pueden permitir más fallos.