A comienzos del pasado mes de agosto, el FC Barcelona anunció la cesión del zaguero belga Thomas Vermaelen (31 años) a la AS Roma. El futbolista no había logrado ganarse el aprecio de los técnicos y la entidad confiaba en que el préstamo sirviese para reactivar su carrera o para, al menos, facilitar su futura venta al mismo cuadro italiano a la conclusión del préstamo.

Pues bien, tal y como cuenta Sport, los planes del cuadro catalán se han visto seriamente truncados por los problemas físicos que, una vez más, ha arrastrado el jugador a lo largo del curso y que apenas le han permitido acumular un total de 12 partidos con la entidad giallorossa.

Lógicamente, la directiva italiana no se plantea hacer efectiva la opción de compra que mantiene sobre el jugador, por lo que el ex del Arsenal está condenado a retornar al Camp Nou al término del curso. En principio, su regreso será efímero, ya que, pese a tener contrato hasta 2019, el club culé pretende buscarle una nueva salida. Eso sí, la tarea no se antoja sencilla si tenemos en cuenta su rendimiento reciente y su historial de lesiones.

Por cierto, observando el decepcionante rendimiento que viene ofreciendo la zaga blaugrana a lo largo del curso también podría llegar a valorarse la permanencia del internacional en la primera plantilla, una decisión que, en cualquier caso, recaerá en el futuro entrenador del equipo.