Joaquín Larrivey ha abandonado España. Sin embargo, nunca olvidará nuestro país. Llegado hace dos temporadas a nuestra Liga y después de defender los colores de Rayo Vallecano y Celta de Vigo, el goleador argentino no escatima en palabras de elogio para los que han sido sus clubes. Así, en contacto con Fichajes.com el delantero quiso acordarse de las que han sido sus aficiones al mostrar su deseo de «Darles las gracias porque han hecho de estos dos años los dos mejores de mi vida. El tiempo realmente se me ha pasado en un abrir y cerrar de ojos. Quiero agradecer a la gente del Rayo y a la gente del Celta, a la gente que trabaja en el súper, o el que atiende en un restaurante. Todas las personas sinceramente me han hecho muy feliz».

Además, el futbolista reconoce que su paso por España, «Ha significado un gran reto, un volver a empezar en mi carrera. Un demostrarme sobre todo a mí mismo que aún me quedaba mucho fútbol por jugar, sobre todo en la liga más importante del mundo. Nunca dude ni un segundo cuando surgió la posibilidad de venir. Y hoy, dos años después de haber tomado esa decisión, siento que hice lo correcto».

España en el corazón

El sentimiento parece totalmente mutuo, pues mientras el jugador se ha mostrado enamorado del fútbol español, las aficiones tanto de vallecanos como de gallegos han caído rendidos a los pies del de Gualeguay. ¿El motivo? Su constante lucha, implicación, despliegue físico y, sobre todo, goles. Y es que, mientras en el Rayo Vallecano alcanzó los 12 tantos (todos en Liga), en el Celta de Vigo volvió a igualar estos registros (11 en Liga y 1 en Copa). «Como siempre digo, me gustaría que mis compañeros me recuerden como una buena persona, y los aficionados como alguien que se dejaba la vida en cada partido y reflejaba sus sentimientos. Con que me recuerden así, me voy a sentir más que feliz», apunta el prolífico delantero.

Consultado sobre su última temporada, ahora que se marcha con destino a Abu Dhabi para ponerse a las órdenes de Luis García, el futbolista no duda en agradecer a todos los estamentos del Celta de Vigo el que para él ha sido un año absolutamente inolvidable: «Lo viví con mucha intensidad. Fue un año de mucha felicidad en cuanto a lo deportivo y a lo personal. Para mí y para mi familia fue un año que nunca olvidaremos. Me sentí siempre como en casa, la gente me trató desde un principio de una forma espectacular. Es como cuando conoces a alguien y ya te cae bien a primera vista (risas). Lo he pasado realmente bien cada día que he vivido en Vigo. Es una ciudad preciosa con gente muy amable y muy trabajadora», señala.

No cabe duda que el jugador se muestra tremendamente agradecido a los que han sido sus clubes en España, y así lo refleja al ser consultado por su paso por nuestro país. A la hora de resumir sus dos años en la Liga y sus mejores momentos recuerda que «En cuanto a lo deportivo, como a lo largo de mi carrera (y creo que a lo largo de cualquier carrera de un futbolista), se pasan buenos y malos momentos, lo importante es superarlos y seguir luchando. En el Rayo, por ejemplo, habíamos arrancado mal el campeonato, quedando muy rezagados en cuanto a números para alcanzar la salvación. La segunda vuelta tanto del equipo como mía fue espectacular, y vivimos grandes momentos juntos. Fue un año increíble».

«En el Celta, fue una confirmación de ese buen año personal mío. He vuelto a quedar muy feliz y conforme en cuanto a lo grupal y en cuanto mi aporte al equipo. He vivido grandes y muy felices momentos en el Celta. ¿Los mejores? Creo que en primer lugar los dos goles al Depor, porque uno de mis hermanos vino para vivir el derbi en Vigo, y otro para vivirlo en Riazor. Fue increíble para mí. En esos momentos de felicidad uno piensa en los momentos no tan buenos que uno vivió. Esos momentos se disfrutan más aún, pues es el premio a nunca bajar los brazos. En segundo lugar, recuerdo el importante triunfo ante el Barça. Se vio en todo el mundo y mi primo estaba también ahí para compartir la alegría. Fue otro momento increíble e histórico para todo el equipo», añade.

Un nuevo reto

Pese a que no perderá de vista a nuestra Liga, el delantero argentino también piensa en el futuro y nos da las claves de la elección del que es su nuevo destino junto a su representante Daniel dos Reis «Estábamos manejando distintas cosas con mi agente, gracias a Dios fueron surgiendo muchas cosas. Me pareció una gran posibilidad y una gran experiencia desde el punto de vista personal», afirma. De cualquier modo, Larrivey no oculta sus sentimientos y reconoce que «Me genera un nudo en la garganta cada vez que veo alguna imagen de estos años vividos en España, pero soy consciente del presente y siempre tengo la esperanza de que lo que viene puede ser muy bueno también. Soy bastante optimista en ese sentido».

Consultado sobre el Baniyas y su nueva etapa a las órdenes de Luis García Plaza, el goleador –quien ya suma varios tantos en la preparación de la temporada- señala que «La verdad es que hemos empezado de menos a más y ya estamos en la etapa final para encarar el torneo de la mejor manera. Hay buenos jugadores y estamos creando un buen equipo muy competitivo para tratar de mejorar lo hecho el año pasado. Todos tenemos fe de que eso se puede lograr con sacrificio, trabajo y dedicación. Hemos hecho una preparación muy dura, y al final hemos jugado amistosos contra equipos de España. La verdad nos ha ido bien».

Por último, llega el turno de hablar de objetivos. Y Joaquín Larrivey no se esconde para espetar que: «Los objetivos son siempre de superarse cada año. En el pasado el equipo fue octavo, por lo que en la temporada que viene el objetivo será el de estar entre los seis primeros y clasificarnos para alguna copa internacional. Además, intentaremos llegar a lo más alto en las tres competiciones que disputaremos. Todos tenemos mucha fe en el equipo y estamos muy entusiasmados».